La XII Feria del Vino de Cretas cumplió con las expectativas, y a falta del recuento oficial, recibió más de 1.500 visitas entre el sábado y el domingo. Así, en la única cita especializada en vinos de la provincia de Teruel se sirvieron más de 15.000 copas de 15 bodegas diferentes llegadas desde el propio Matarraña, la Terra Alta, la D.O. Somontano y Lécera.
Con estas cifras, la feria se consolida un poco más. Además, la trayectoria de estos últimos doce años ha hecho plantearse a la organización la necesidad de extender la muestra a nuevas bodegas. Pero para eso, Adrián Portolés, alcalde de Cretas, explicó que sería necesario recabar el apoyo del Gobierno de Aragón para ampliar el recinto ferial.
De entre todos los productores participantes, la Cooperativa Nuestra Señora del Olivar de Lécera protagonizó la cita al resultar vencedora en tres de las cinco categorías de los premios a los mejores vinos. La cata a ciegas, realizada el viernes por cuatro enólogos profesionales, distinguió a su Valssira como mejor blanco joven y rosado joven respectivamente. Además, su vino Garnacha ha resultado ser el mejor tinto joven. En la categoría de tinto crianza la victoria ha sido para el Barono 2009 de las Bodegas Montaner de Maella. Por último, en la categoría exclusiva para vinos de la Terra Alta, el jurado reconoció la calidad del Vinyes del Grau, del Celler Josep Vicenç de Gandesa.
Antes de la entrega de premios, Gonzalo Arguilé, consejero de Agricultura y Alimentación del Gobierno de Aragón, fue nombrado embajador del Vino 2011, un cargo honorífico que conlleva la responsabilidad de promocionar los caldos del la tierra.
Actualmente, Vinos de la Tierra del Bajo Aragón se encuentra en proceso de conversión en una Indicación Geográfica Protegida (IGP). Alfonso Cardona, presidente de Vinos de la Tierra y gerente de la Cooperativa San Pedro de Campo de Cretas, explicó que en estos momentos se encuentran en proceso de modificación de la solicitud para adaptarla jurídicamente a las exigencias de la DGA. En este sentido, el consejero Arguilé animó al sector del vino a trabajar para cerrar con éxito el proceso. «Es un escalafón más y un respaldo a los vinos que, hoy por hoy, están fuera de una denominación de origen. Por eso, animo a todas las bodegas a que trabajen en esa dirección para tener los deberes hechos y que nadie se quede fuera», ha añadido Gonzalo Arguilé, quien valoró positivamente la situación del sector vitivinícola en la comunidad autónoma. «A pesar de que haya bodegas que lo están pasando muy mal económicamente, en los últimos años se ha hecho una inversión muy importante para modernizar las instalaciones. Tenemos buenos viticultores, buenos enólogos, unas bodegas modernas y un vino de calidad. Ahora hay que concentrar esfuerzos en darlo a conocer al consumidor y venderlo a un precio competitivo».
Nivel desigual de ventas
Entre los bodegueros existen opiniones contradictorias sobre el nivel de ventas alcanzado. Carlos Albesa, enólogo de las Bodegas Crial de Lledó, se mostró contento, aunque reconoció que el ritmo de ventas había sido más «tranquilo» que otros años. «Pero estamos dando mucho vino a probar, que también es importante para dar a conocer el producto y que cuando la gente lo vea en tiendas sepa la calidad que tiene». Javier Montaner, enólogo de las Bodegas Montaner de Maella, premiados con el mejor tinto crianza, se mostró muy satisfecho con este premio, que ya habían logrado en la feria de 2010. Aún así, explicó que el nivel de ventas a lo largo del fin de semana fue «muy pobre», y que apenas habían llegado a las 175 botellas vendidas. «El ritmo se animó un poco tras la entrega del premio, pero la cita se basa más en la dinámica de dar a conocer el producto». Asimismo, y a diferencia del consejero Arguilé, hizo una reflexión negativa sobre la distribución de las ventas. «En Zaragoza, que es donde se acumula la gente dispuesta a comprar vinos embotellados, la mayoría del mercado está ocupado por las D.O. de Cariñena, Borja o el Somontano. Nuestro principal mercado está en la Terra Alta, por lo que creo que venderíamos más bajo esa denominación».
Domingo Calvo, de las bodegas leceranas, explicó que el secreto de su éxito ha estado en una cosecha un 30% menor que la del año pasado. «Ha subido la calidad bastante, y la gente lo puedo comprobar gracias a ferias como ésta». En cuanto al ganador tarraconense, Josep Vicenç, se mostró sorprendido por su victoria dada «la alta competencia que existe entre todas las bodegas participantes».
Pero no sólo hubo vinos en la feria. Otros como el Horno Lledra, que acude a la cita desde su primera edición, también tuvieron su cuota de protagonismo, al complementar los caldos con ricos manjares, en este caso pastas y sus dulces.